Talleres
Nosotros los seres Humanos tenemos una gran necesidad de relajar y reencontrar-nos con nosotros, con la naturaleza y con Dios.
Permítete vivenciar esos cursos, donde escuchar la voz interior y sintonizar con otras personas, se convierte en una realidad.
Estos cursos y trabajos vienen siendo desarrollados a lo largo de varios años de experiencia con grupos de auto-conocimiento por medio de la Biodanza.
A veces son realizados con la participación de profesionales invitados para acompañar o co-facilitar las vivencias.
Grupos de Vivencia
Biodanza como un proceso de desarrollo y crecimiento personal continuo.
En cuantos momentos has experimentado la sensación incomoda de la indecisión al preguntarte ¿Donde quiero estar? ¿Que quiero hacer? ¿Con quien quiero estar?
Al confrontarnos con estos dilemas existenciales, las respuestas son vagas y confusas, porque la visión de nosotros mismos, la mayoría de las veces, esta nublada por la inseguridad o reprimida por la educación recibida por una cultura anti-placer y anti-vida y por el miedo al rechazo.
Entonces ¿como superar estos bloqueos que obstruyen la expresión del “Ser” autentico?
¡Nuestra propuesta es danzar, danzar la danza de la vida! En la Biodanza, danzar es expresar las emociones vividas en el “aquí ahora”, dando les corporeidad sea por medio de los sonidos, contactos, caricias o movimientos harmónicos.
Te invitamos a participar de una reflexión en grupo y luego experimentar vivencias relajantes, conducidas por la música y por la danza, buscando estimular la auto-estima, la creatividad, la trascendencia, la comunicación con otras personas y la auto-confianza.
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Biodanza Acuática
Renovación y renacimiento en el agua
Cuando miramos al cielo con tantas estrellas, sabemos que aún no encontrarán vida en otro planeta, sabemos que para que haya vida tiene que haber agua, que el planeta tiene 2/5 de superficie de agua, y que el ser humano es más del 70% agua .
Que la ameba surgió y creció en el mar, que la vida que surgió en el mar se adaptó a la tierra, que gracias a las nubes, lluvias y ríos, se tornó fértil a otras normas de vida. Estas evolucionaron en complejidad hasta llegar hoy en día, donde las Madres aún mantienen la semilla de la vida en un líquido durante nueve meses.
Esta vida que emocionada, expresa su alegría o tristeza a través de un ojo que mira. Percibe e interpreta la vida por acción de un cristalino.
Agua = vida, que vive en las mareas en la danza de la vida. Biodanza acuática, es una aproximación a este universo entrañable y místico, donde el misterio del vivir recobra sus fuerzas, donde la espontaneidad y la alegría se reúnen con un dulce erotismo en una fluida conexión a lo transcendente del hombre.
Hombre que al modernizarse va generando tensiones corporales, psicológicas, mentales, musculares emocionales; tensiones vitales, que estancan aguas, lágrimas, circulación de la sangre que al viajar más lentamente lleva menos oxígeno al cerebro, disminuyendo una serie de funciones innatas del ser humano.
En una sesión de Biodanza Acuática, retomamos la alegría simple y directa, los adultos vuelven a participar de la vida como un juego lúdico, permitiendo a sus cuerpos la sensación de ingravidez y fluidez, armonizando funciones y permitiendo al cuerpo, descansar de los esfuerzos a que está sometido. Al contrarrestar la fuerza de la gravedad que nos atrae hacia la tierra y que condiciona el 90 por ciento de la actividad humana.
La columna vertebral se libera del peso del cuerpo. Además se activan estados profundos de regresión. Mecidos con amor, recordamos sensaciones vividas donde el placer del vivir estaba presente, se vuelve a un estado prenatal; se ralentizan los frenos inhibidores y nuestro "cerebro primitivo" se libera. El agua es el medio que nos liga con los instintos, con los recuerdos de vida prenatal y con la fase acuática de nuestra existencia. El cerebro es un órgano endocrino, y en estados de profunda regresión, segrega endorfinas, auténticos y naturales opiáceos humanos, que reducen las sensaciones dolorosas y estimulan el sentimiento del placer.
Los Neurofisiólogos que estudian los estados alterados de conciencia, y el funcionamiento del cerebro, han descubierto que estos estados de regresión aumentan el equilibrio entre los lados derecho e izquierdo, sintonizando los dos hemisferios en una mejor sintonía.
Dentro del agua, entre muchos ejercicios, se realizan ejercicios donde el cuerpo es movido con dulzura, con movimiento de expansión, y recogimientos solos o a dos. Cuando a dos, en una actitud de confidencia, respeto e intimidad, generando una confianza recíproca. Uno ayuda al otro a dar vueltas flotando en el agua, con la boca hacia fuera, la cabeza protegida y el cuerpo libre para flotar otra vez, como en el liquido amniótico. En los brazos del otro, se olvida uno que está en el agua, se permite uno relajar, y fundir cuerpo y mente, uniéndolos en una sola percepción, de que está vivo disfrutando de la vida.
Cuando se toca el cuerpo, se acaricia y se relaja con sensibilidad y armonía, recuperamos la sensación cíe placer, rescatamos el paraíso perdido, nos aproximamos al origen de la vida, reencontramos el camino de vuelta a la felicidad.
Esta re conexión produce efectos rápidos y directos en las funciones instintivas que sostienen la vida, construyendo nuevos caminos, nuevas opciones más vinculadas con los instintos. Permitiendo resolver antiguos problemas que originan tensiones y agobios.
Sabemos que el trance es renovador, que el cuerpo, al relajarse, permite una reestructuración de las tensiones, originando un nuevo punto de equilibrio de las tensiones musculares, reactualizando el "Tonus" general del organismo.
No sabemos el secreto de la vida, no sabemos por donde el flujo del vivir va a reencontrar su mejor expresión, pero, observamos que las plantas, cuando reciben continente adecuado, luz, calor y nutrientes, crecen en dirección al sol. El ser humano, bajo condiciones adecuadas, deja espacio para el potencial genético que aún no se ha manifestado, puede expresar la vida guardada tan celosamente.
Sabemos que el ser humano, carga en sí el don de ser capaz de ser feliz. Como decía una antigua música de Brasil.
Esta semilla de vida que habita en cada ser, este potencial que torna a cada uno en inimitable, absolutamente singular, con el mismo poder que resuena en cada molécula del universo.
Esta fuerza de vida que nos hace levantar cada día, y luchar por nuestros sueños e ideales, esta fuerza que anima las vidas a cada estación, resurge cuando contarnos con esta fuerza, a través del silencio que el agua nos facilita. No sabemos si es un renacimiento, pero el resultado se hace notar en una presencia mas amorosa, en una relación más cálida, intensa y directa con nuestras propias vidas.
Algunos terapeutas trabajan con el principio de reagravar informaciones a través de regresión al período intra o pos uterino. Reagravar el trauma del nacimiento.
No entraremos en discusión con este punto de vista. Yo prefiero trabajar con la teoría del principio Biocéntrico, donde la vida es el centro. No en el pasado o en el futuro, si no en el presente, donde el maravilloso misterio cíe la vida, esta aconteciendo, donde a través de la vivencia retomamos los ciatos prímanos de la identidad, anterior a toda elaboración sintónica o racional, como en un eterno presente, fuera del tiempo y del espacio, con una fuerza de identidad que compromete a todo el organismo.
Las vivencias en Biodanza Acuática, tienen sus raíces psico-cenestésicas en la anatómica región límbica hipotalámica. A través de la experiencia del maravilloso, cada uno recupera su propio sentido del vivir. La vivencia acuática del trance. permite que cada uno pueda sentirse a sí mismo con increíble intensidad amorosa.
Según Rolando Toro, la evolución embriológica de la vivencia, tienen las siguientes etapas: instinto, protovivencia emociones , vivencias y sentimientos.
Buscamos recuperar el paraíso, repasando estas etapas en el tiempo presente, facilitando que el ser viva momento conecte con las poderosas fuerzas de reorganización que habitan en cada gen, y que resuenan con el inconsciente vital.
Algunos, en su primera experiencia, descubren un poco, otros, mucho de como aproximarse a este centro de equilibrio vital, esta conexión al río de la vida, esta integración yo-tu, de Martin Buber, esta pulsación de la identidad amor.
Renacer en el presente, es darse una oportunidad, es más que practicar la fluidez, es reviviría, rellenando de amor los huecos afectivos, vitales eróticos, creativos y transcendentes.
La vivencia acuática del trance, permite que cada uno pueda sentirse a sí mismo con Increíble intensidad amorosa
Espontaneidad y la alegría se reúnen con un dulce erotismo en una fluida conexión a lo transcendente del hombre.
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Integración con la Naturaleza - Un Reencuentro
El reencuentro con la naturaleza es una experiencia de renovación de energías.
Es una fusión entre el trabajo de sala y una re conexión con la naturaleza.
Un espacio despejado de la carga de la ciudad donde podemos diluir nuestras barreras y permitirá fundirnos con los demás y con el medio sin perder nuestra individualidad.
Nos apoyamos en los elementos, agua, tierra, fuego y aire, para intensificar las vivencias con baños de cascadas, caminadas por el bosque, expresión en arcilla, danzas al aire libre, ruedas en la hoguera, ceremonias de celebración, ritos de renovación, expresión visceral de la voz y mucho aire puro.